Posts

De vuelta a las anda-nadadas

Image
Pues después de mucho tiempo regreso a mí, a lo mío, a las cosas que me relajan, a lo que disfruto, a esas cosas que llamo Terapia. Regresé al ejercicio después de 2 años y 2 meses. Volví a un gimnasio al que hace unos 13 años iba a su alberca a nadar mientras llevaba en mi panza a mi Pollo y que ahora me queda a unas cuadras de casa. Solo que ahora me metí tanto a la alberca como al gimnasio, como hacía muchos años solía ejercitarme. En aquel entonces le dedicaba poco más de 2 horas; claro, no tenía hijos y era toda una doñis texana en San Antonio, así que tenía tiempo, dinero y energía. Ahora no tengo tiempo, ni dinero y menos energía, por lo que en lugar de dedicarle más de 2 horas diarias, tengo que repartir la nadada y el gimnasio por días: 3 dedicados a nadar y 2 a lo demás. Esto no es nada alentador. Menos después de 2 años y cacho sin hacer ejercicio (puros intentos que quedaban en el camino), aunados los kilitos de más y la respetable edad, a la que irremediablemente ...

... So long

Image
Y después de meses, estamos de vuelta. Han sido dos años de cambios drásticos: personales, familiares, de logística y hasta físicos.  En dos años he envejecido lo que no en mis primeros 45... y tengo 43. He comprobado que el estrés es lo que provoca que perdure o se acabe la lozanía en las personas. No existe maquillaje alguno, ni el más caro, ni el más orgánico ni naturista, que pueda disfrazar el agotamiento que da el estrés, el mal humor o el espíritu cansado. La juventud es un estado anímico, definitivamente. Y estos dos años han sido AGOTADORES. Cuando dos mundos tienen tantas diferencias, eso de acoplarlos es tarea pesada. Cada mundo ya está más que asentado y encajar las diferencias es casi imposible, por lo que queda aceptarlas y ceder, llegar acuerdos o rendirse en el intento. Yo soy más de la segunda opción, pero hay veces que la tercera es la mejor solución a situaciones repetitivas. Creo que he ahí la razón a mi envejecimiento premat...

Mes a Mes

Image
1r mes 2do mes 3r mes 4to mes 5to mes 6to mes 7o mes 8o mes

Depende de que dependes

Tengo problema con la Dependencia. Me cuesta mucho trabajo esperar, depender. Y es cierto, mientras más madura uno, más renuente o intolerante se vuelve. Es mi principal trabajo/tarea ahora. Y es que ya tengo tantos años así, independiente, que el tener que "esperar" me desespera. El detenerme ha sido solo por mi hija. Aprendí a resolverme yo sola, a decidir por mi misma. Y tomé esa decisión hace poco más de 10 años al separarme de, en aquel entonces, mi esposo quien era el que tomaba las decisiones, incluso las mas básicas; de casa, de viajes, de todo. Y eso me llevó a analizar si era eso lo que quería o si lo que necesitaba era un compañero con quién compartir hasta las decisiones. Después de él vino el padre de mi cría, con quien al principio resultaba un tanto como buscaba. Pero el problema fue que le gustó tanto que las decisiones de gastos fueran mías que después ya fue costumbre y al final más una obligación mía, el solventar todo. Eso me separó y t...

Bajando la guardia

Normalmente uno controla y maneja su vida. Decides cuándo, dónde, a qué hora y con quién. Decides qué hacer y qué no. Eso nos tranquiliza y da seguridad: sabernos controladores de nuestra vida. O bueno, al menos a mi me pasa. Pero aveces ese control puede perderse en un pestañear, en una distracción. Igual y pudiera ser en un deseo reprimido, oculto, a dejar que las cosas fluyan solas por un instante. Y es cuando pasan "cosas". Sorpresas. Sucesos inesperados. Es precisamente ahí que nos alarmamos. Una distracción al volante a pesar del conocimiento pleno del camino puede llegar a volcarnos. Un parpadeo, un cabeceo puede involucrarnos en algo más serio. Un olvido, una pereza, nos llega a traer repercuciones inesperadas. Y les llamamos "accidentes". Algunos pueden ser terribles… Otros dan como resultado cosas maravillosas. Como el arte, por ejemplo. Una mancha aquí, una nota acá, pudiera crear bellezas insospechadas. Inimaginables. El asunto es...

A Camila

Image
29 de mayo 2003. A 10 años. Una ola de sentimientos me mueve. A una década de que me cambiara la vida. Para bien, para intensidad, para emociones nuevas, para aventuras, para desvelos, para preocupaciones, para nervios, para montones de sonrisas, para lágrimas llenas de sentimientos diferentes. A 10 años de que salieras a este mundo y transformaras el mío. Recuerdos, imágenes, momentos. Aparecen por montones... Y los que me faltan! Pero de ahora en adelante ya serán totalmente tuyos. Y los veré y me los compartirás, pero serán de una niña grande que actúa, piensa y resuelve casi ya la mayoría de las cosas por sí sola. Y yo como buena espectadora. Dejas el número solo. Llega el gran doble dígito. The big 1/0. Mi pre-pre-adolescente. Y te observo y me sorprendo cuánto has crecido, cuánto te has alargado. Ya no tienes tu carita de niña. Ya tu cuerpecito comienza a prepararse para el gran cambio. Comenzarás a dejar de ser oruguita, a dejar de ser mi pollito, par...

Tripeando, terapeando.

Escribir, escribir, escribir... Ademas del ejercicio, que buena terapia es escribir. Imprimir tus pensamientos, dudas, miedos, risas, sentimientos... Es como materializarlos. Verlos como si hiciera un escultor o pintor a sus sueños. Y como yo no soy buena para esas artes, como que le hallé fuga en otras tres cosas: desde siempre (desde mis años mozos) en la escritura, tiempo después el ejercicio y luego de que la conociera, con el master Reynaga, la foto. La primera es como más en "pronto". La segunda necesita tiempo y aveces un pequeño gasto. Y de la tercera, hay tanto material pero como muy íntimo. Lo curioso es que en la primera no tengo empacho ni siquiera en compartirla, pero la tercera me da mas penita... Será el miedo a la crítica, a la descalificación. Porque en la primera eso ni me inmuta. Para la foto soy mucho más reprimida en compartirla. Solo algunas cosas, como más las del diario, son las que comparto. Las otras, las que son momentos ajenos, esas me las re...