Recuerdo cuando siendo una adolescente llegaba a la farmacia a comprar un paquete de toallas sanitarias y la persona del mostrador me preguntaba si deseaba que me lo envolviera, como si fuera algo que se tuviera que esconder, como si fuera algo vergonzoso o que se debiera ocultar por estar en tu periodo, siendo que TODAS las mujeres sangramos. En mi caso nunca lo pedía y aún así lo hacían. Cosa que me parecía más incómoda que el mismo hecho de estar menstruando y tener que ir a comprar con mega cólico unas toallas sanitarias; como si fuera algo pecaminoso!. Igualmente la primera vez que utilicé tampones, entre mis 16 o 17 años, en una salida al mar con los amigos y para mi suerte estar en mi periodo justamente los días que nos íbamos. Fue el gran suceso entre las amigas: para ellas perdía mi virginidad!. Por más que les explicaba que eso sucedía al tener relaciones sexuales, no hubo modo de hacerles comprender. Simplemente yo ya no era virgen porque estaba usando tampones. Y...
... H azel . O verde con café. O color "borrón". Alegre normalmente. Pensativa casi siempre. Hipersensible declarada. Odio la mentira y la hipocresia . Detesto la injusticia. Me gustan las novedades y las sorpresas. Conocer gente. Se escuchar, solo que aveces la riego al hablar. Escribo por gusto y auto-terapia. Mi lugar favorito en una casa es la azotea. Me encanta viajar; en auto por los paisajes y el viento, en avión por el despegue, en agua por la brisa. Muy piquis para comer. Me dan asco los pellejos o menudencias. No suelo comer carne roja, solo pollo y pescado. Y cuando caigo en el pecado es porque son tacos de con "Los Alteños ". Fan de los tacos de pastor de pollo de "El Califa". Quesadilla planchada también. Hamburguesas de camarón de la " Squina" . Para pizzas las de la " Dolce Vitta" en Pto Vallarta , en el defectuoso " Santino 's". Ciudad favorita: Praga . Para vivir: Austin . Zona favorita de Guadalaj...
... Hay días en que no pasa nada. Unos en los que la vida sólo pasa. Algunos más en los que parece que ni pasa. Pero hay otros que lo que menos esperas, pasa. Y no precisamente algo bueno. Al menos no lo fue hoy. Para empezar agredieron mi libertad de expresión. Irrumpieron en el cristal de mi oficina donde pego avisos o curiosidades. En este caso se acercaron de manera cobarde aprovechando mi ausencia a despegar, romper y tirar los pedacitos en el bote de la basura de las hojas que tenía pegadas en lo que yo llamo "El Muro Gráfico". No eran la gran cosa. Una era la lista de pelis que programa la Alianza Francesa junto al Franco (obvio, pelis francesas). Y otra una especie de "cartón" parodiando la relación diseñador-publicista (cliente), nada grosero; de hecho bastante gracioso. ¿Qué de malo tiene poner un aviso de películas francesas para la familia y algo de humor en tu propia oficina?... ¿Molesta acaso?... Y si es así, ¿por qué arrancarlas y romperlas en pe...
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